He esperado muchos años para vivir este momento.
Vi crecer a mis hijos, los vi salir de casa, formar su propia vida… y de pronto Dios puso este pequeño milagro en mis brazos: mi nietita, que nació hoy.
Cuando miro su carita tan pequeña y tan perfecta, recuerdo todo lo que he vivido. Las luchas, los días difíciles, las veces que me pregunté si llegaría a ver a mis hijos adultos. Y ahora estoy aquí, con una nueva generación durmiendo tranquila en mi regazo, como si el tiempo se hubiera detenido solo para nosotros dos.
Ser abuelo es descubrir un amor silencioso, lleno de gratitud. Ya no corro como antes, pero mi corazón nunca latió tan fuerte como hoy. Cada suspiro de ella parece una oración. Cada movimiento de sus manitas es una petición silenciosa para que yo cuide de ella, la proteja y rece por su vida.
Si esta foto llegó hasta ti, te pido algo muy sencillo:
Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.
