Preparación:
Si usa orégano fresco, lávelo, séquelo bien y píquelo finamente para liberar sus aceites. Si usa orégano seco, mida la cantidad indicada.
Coloque el orégano en un frasco de vidrio esterilizado y cúbralo con el aceite de oliva hasta el borde. Remueva bien.
Método rápido: Coloque el frasco cerrado en una olla con agua hirviendo, retire del fuego y deje reposar durante 10 minutos.
Método tradicional: Deje el frasco en un lugar fresco y oscuro durante 2 semanas, agitándolo suavemente todos los días.
Con el tiempo, cuele el aceite y guárdelo en un frasco limpio, en un lugar fresco y oscuro.
Receta 2: Infusión de orégano ( Té medicinal)
Ideal para aliviar molestias digestivas o síntomas del resfriado.
Ingredientes:
1 a 2 cucharaditas (5-10 gramos) de orégano seco
1 taza de agua hirviendo
Preparación:
Vierta el agua hirviendo sobre el orégano, tape y deje reposar durante 10 minutos. Si el sabor es demasiado fuerte, puede endulzar con un poco de miel.
Indicaciones para un uso adecuado (La seguridad es lo primero)
El orégano es un remedio potente y, como tal, debe usarse con respeto y precaución.
Dosis adecuada: La dosis típica en estudios es de 100 a 200 mg de aceite de orégano al día. No se exceda; el cuerpo no necesita grandes cantidades para beneficiarse.
