¿Alguna vez sientes ese hormigueo o cosquilleo extraño en las manos al despertar por la mañana o después de usar el teléfono durante mucho tiempo? Es mucho más común de lo que crees. En algunos casos, es inofensivo, pero también puede ser una señal sutil de tu cuerpo a la que debes prestar atención. Antes de que te preocupes, hablemos de ello.
¿Por qué se me duermen las manos? Causas comunes
A todos nos ha pasado: de repente se nos duerme el brazo, como si ya no nos perteneciera. Esto puede ocurrir fácilmente si duermes en una posición incómoda o te apoyas en el brazo durante mucho tiempo. No te preocupes: en estos casos, todo vuelve a la normalidad en unos minutos.
Sin embargo, si ocurre con frecuencia, varias veces por semana, sin motivo aparente… podría ser una señal de que tu cuerpo te está avisando.
Estas son las causas más comunes a las que debes prestar atención:
Mala postura prolongada: Estar acostado en la cama, frente a la computadora o usando el teléfono durante mucho tiempo puede provocar compresión nerviosa sin que te des cuenta.
Movimientos repetitivos: Proyectos de bricolaje, costura, teclear… cualquier actividad que ejerza mucha presión sobre las muñecas puede causar fatiga nerviosa.
Estrés y nerviosismo: La ansiedad afecta la circulación sanguínea y la sensibilidad corporal.
La fatiga o la deficiencia de vitaminas, especialmente de vitaminas del grupo B, esenciales para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, también pueden
causar problemas. ¿Cuándo debería preocuparse?
Si se te duermen las manos de vez en cuando, probablemente no sea nada grave. Sin embargo, hay algunos síntomas a los que debes prestar atención:
Esta afección se repite con mucha frecuencia.
Afecta a ambas manos simultáneamente
y se acompaña de debilidad, dolor o dificultad para sujetar objetos.
La afección puede extenderse por el brazo o a otras partes del cuerpo.
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