Lo que nadie te dice sobre el ajo y el orégano y por qué algunos médicos guardan silencio. Receta si dices OK
Receta: Machaca medio puñado de arándanos frescos en una taza. Agrega una rodaja fina de jengibre fresco y una cucharadita de raíz de clavo seca. Vierte agua recién hervida y tapa. Deja reposar durante 10 minutos. Cuela y calienta.
Uso recomendado: Ideal a media mañana, entre el desayuno y la cena. Ayuda a preparar el hígado para la digestión del almuerzo. Si tomas diuréticos, consulta a tu médico antes de consumir diente de león.
3. Snack regenerador (arándanos deshidratados con nueces y canela)
Esta combinación no solo es deliciosa, sino que también aporta grasas saludables de las nueces que ayudan a absorber mejor los antioxidantes liposolubles de los arándanos. La canela, además, ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, previniendo picos que sobrecargan el hígado.
Receta: Mezcla en un bol un puñado de arándanos deshidratados (sin azúcar añadido), cuatro nueces picadas y una pizca de canela en polvo. Sin sal ni aceite añadidos.
Uso recomendado: Consúmelo como tentempié a media tarde, cuando el cuerpo necesita energía. Mastica despacio para disfrutar de su sabor y facilitar la digestión.
Consejos para un uso adecuado:
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