El ajo es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina, pero muchas veces se echa a perder antes de poder usarlo todo.
Una gran solución es conservarlo de manera casera para que dure mucho más tiempo, manteniendo todo su sabor y propiedades.
Con esta técnica vas a tener ajos listos para usar durante un año entero, sin que pierdan frescura ni aroma.
Ingredientes
500 g de dientes de ajo frescos (pelados)
500 ml de aceite de oliva extra virgen
1 cdita. de sal gruesa
2 hojas de laurel
1 cdita. de orégano seco
1 cdita. de tomillo seco
1 cdita. de romero seco
1 pizca de pimienta negra en grano
Frascos de vidrio con tapa hermética (esterilizados previamente)
Preparación
Preparar los ajos: Pelá bien todos los dientes de ajo, asegurándote de quitar cualquier resto de piel. Si alguno tiene partes dañadas, descartalo.
Esterilizar frascos: Colocá los frascos y las tapas en agua hirviendo durante 10 minutos. Escurrí y dejalos secar sobre un paño limpio.
Acomodar los ajos: Llená los frascos con los dientes de ajo, dejando un espacio libre de unos 2 cm en la parte superior.
Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.
