¿Eres ectomorfo, mesomorfo o endomorfo? Descubre tu tipo de cuerpo y cómo sacarle el máximo partido.
Ante todo, ¡no intentes encasillarte! Los términos «ectomorfo», «mesomorfo» y «endomorfo» simplemente nos ayudan a comprender mejor cómo funciona tu cuerpo de forma natural. No dicen nada sobre tu valía, y mucho menos sobre tu potencial. La idea es ajustar tus hábitos para que te beneficien cada día, como elegir ropa que te quede perfecta en lugar de seguir una tendencia que no te favorece.
Ser ectomorfo: la figura esbelta que debes valorar.
Si te identificas con un cuerpo delgado, hombros estrechos y una apariencia ligera y elegante, es posible que pertenezcas al tipo de cuerpo ectomorfo. Este tipo de cuerpo suele necesitar más energía para sentirse en forma, de ahí la importancia de una alimentación nutritiva rica en fuentes de energía como cereales integrales, frutos secos o legumbres.
En cuanto a la actividad física, los movimientos de cuerpo completo que involucran múltiples áreas mejoran agradablemente la sensación de estabilidad. Y sobre todo: el descanso es un verdadero aliado. Un cuerpo delgado puede cansarse más rápidamente, por lo que escuchar sus señales es esencial.
Ser mesomórfico: un equilibrio natural que mantener.
El tipo de cuerpo mesomórfico se caracteriza por una silueta naturalmente armoniosa: hombros definidos, cintura fuerte y músculos activos. Una gran ventaja… ¡siempre que la mantengas!
ver continúa en la página siguiente
Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.
